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viernes, 13 de mayo de 2016

ETAPAS DEL DUELO ( I ) NEGACIÓN O INCREDULIDAD

ETAPAS DEL DUELO ( I )

NEGACIÓN O INCREDULIDAD


La negación - aunque pueda parecerlo - no es un estado mental insano, sino una respuesta normal y saludable dentro del proceso de duelo.
¿Qué es?

FASE DE LA INCREDULIDAD: momento de shock que produce la noticia de la muerte. La sorpresa y el impacto de la noticia un llevan a un estado de confusión. La persona se encuentra aturdida, entumecida por el shock, incapaz de comprender el significado de su pérdida. 
Para muchos la muerte, el más allá y lo que sigue a continuación es un completo misterio, casi algo irreal, algo desconocido y que genera confusión. Es por eso que el doliente niegue lo ocurrido e incluso demande ver con sus propios ojos el cuerpo sin vida su amigo ausente. 

No será extraño oírles decir: 

- No es posible
- No puede ser
- No ha podido ocurrir
- Estaba bien la última vez que le vi

A pesar que tienen conocimiento de que su mascota se ha ido, el estado de incredulidad les permite hacer gestiones que de otro modo no podrían hacer porque estarían inmovilizados por la pena. Aunque poseen la información, no la han procesado aún. No les ha calado.

Relación proporcional directa

Digamos que ante una noticia de tanta importancia y tan devastadora, el cerebro entra en modo supervivencia para protegernos de un dolor que no somos capaces de asimilar. 

Es tanta la implicación emocional que conlleva una pérdida que la mente acciona una válvula de contención y la fase de negación actúa como una píldora de liberación retardada de la información para que el cuerpo pueda absorberla lentamente y con mayor facilidad. Esta píldora pretende ayudar a amortiguar o a dosificar los sentimientos derivados de la pérdida.

Cuanto más imprevista, inesperada y trágica sea la muerte, la confusión será más profunda y más tiempo nos llevará superarla.

La negación es incluso más difícil en el caso de las pérdidas traumáticas, por accidente por ejemplo. Que nuestra mascota estuviera bien hace un par de horas y que de repente ya no esté con nosotros es algo que nos costará aceptar.

En casos de desaparición, en el que las mascotas se pierden y no las volvemos a encontrar, el hecho de no tenemos certeza de qué ha sido de ella y sin confirmación ni pruebas de su estado puede hacer el trance más largo. Si la búsqueda no ha dado sus frutos, pueden pasar años sin tener noticias suyas y será una etapa muy difícil de cerrar. Te resultará imposible aceptar que no volverás a verlo y te aferrarás a la mínima esperanza de que al menos lo haya encontrado otra familia y esté bien.


Propósito de Esta Fase

¿No os ha pasado alguna vez haberos dado un golpe o una herida sin daros cuenta? En un principio no hay dolor, no nos damos cuenta. No es hasta pasados unos pocos segundos cuando nos invade el verdadero dolor. Es decir, acabamos pasando inevitablemente por un dolor agudo y terrible.

En el cuerpo funciona así:

"La vasoconstricción, achica el calibre de los vasos sanguíneos , inhibe los estímulos nerviosos y establece un período de impasse, un mecanismo de defensa más fugaz cuando mayor sea la herida"·



Bien, pues la psiquis funciona más o menos de la misma manera:

El cerebro a través de un mecanismo psicológico de protección, bloquea la realidad para no encarar y asimilar inmediatamente la pérdida y sus implicaciones. La psiquis se protege hasta evaluar, por si acaso fue un error, por si acaso ha entendido mal, se protege desconfiando de la realidad, entrando en una confusión para permitirnos distanciarnos de la realidad.





Estos dos procesos, el del cuerpo y el de la mente son mecanismos de defensa que tenemos los seres humanos para protegernos ante lo terrible y que nos resulta difícil de aceptar.

Desde un punto de vista científico

Científicamente, el duelo es un proceso muy desconocido. Tiene sede en una estructura cerebral, el núcleo accumbens, responsable de nuestras formas de reaccionar ante la separación radical, arraigadas en el cerebro primitivo desde hace millones de años.

Este núcleo accumbens actúa a modo de interruptor cognitivo, sentimental y emocional para desencadenar una serie de comportamientos.
"Las neuronas sensitivas que recogen el estímulo doloroso, llegan hasta la médula espinal a través del nervio y allí hacen sinapsis con otras neuronas ascendentes que llevarán la información hasta la corteza cerebral, donde el dolor se hace consciente. Sin embargo existen dos mecanismos principales de transmisión sináptica que constituyen las fuerzas que rigen en los circuitos neuronales:

  • transmisión excitadora: aquella que incrementa la posibilidad de producir un potencial de acción;
  • transmisión inhibidora: aquella que reduce la posibilidad de producir un potencial de acción"



Los receptores de dolor y su recorrido nervioso difieren según las distintas partes del cuerpo. Es por eso por lo que varía la sensación de dolor con el tipo y localización del daño. Por ejemplo, los receptores de la piel son muy numerosos y son capaces de transmitir información muy precisa, como la localización del daño y si el dolor era agudo o intenso (como una herida por arma blanca) o sordo y leve (presión, calor o frío). 

En el caso de las heridas emocionales el cerebro no puede identificar el origen exacto del dolor y es probable que se note en un área generalizada del cuerpo.

Duración

Esta fase, como todas las demás tiene una duración indeterminada. Puede durar horas o días. 

El duelo es un camino que hay que transitar. Hay que pasar por todas las etapas. Pero va a llegar un punto en nuestro viaje donde el camino se divida entre aceptar la realidad o continuar hacia la negación permanente. En un vano intento por evitar el dolor y la pena, podemos resistirnos a seguir adelante. Si la persona sigue negando la pérdida, se puede quedar estancada en esta fase. 


Pero la negación no resuelve la pérdida; sólo la retrasa, la posterga. La pérdida sigue ahí. Tarde o temprano tendremos que volver a conectar con la realidad de la ausencia de nuestra querida mascota. Tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a la siguiente etapa del camino. 







lunes, 2 de noviembre de 2015

LAS HERIDAS DEL ALMA Y SU PROCESO DE SANACIÓN

LAS HERIDAS DEL ALMA 
Y LA SANACIÓN EMOCIONAL


La pérdida de una mascota es una herida abierta y sangrante, terriblemente dolorosa y a veces difícil de curar. Es una herida emocional que en un principio es desconcertante y confusa. Provoca una sensación de haber sido abandonados en tierras áridas y donde nos podemos encontrar totalmente perdidos. Nos parece imposible de asimilar, aceptar y sobrellevar la ausencia de nuestro amado perro o gato. 

Ante el dolor por la muerte de nuestros queridos amigos de cuatro patas, a veces nos vemos incapaces de asumir el inmenso dolor que supone. Las primeras horas nos decimos a nosotros mismos: "no puedo", "no soy capaz de soportar este dolor", "no voy a poder".  

Sin embargo "el tiempo cura todas las heridas" es un dicho popular que tiene todo su sentido. La naturaleza humana es increíble: nuestro cuerpo y también nuestro corazón y nuestros sentimientos tienen procesos de recuperación que sólo son posibles con ciertos cuidados y algo de tiempo. 

La evolución normal y saludable de una herida es muy similar al proceso de elaboración del duelo. En su Libro El Camino de las Lágrimas, Jorge Bucay nos desvela la enorme correspondencia entre ambas: 


Don't cry to night by Omar Gordillo Soto
"En ese instante ni siquiera hay sangre ; el cuerpo hace una vasoconstricción, achica el calibre de los vasos sanguíneos , inhibe los estímulos nerviosos y establece un período de impasse, un mecanismo de defensa más fugaz cuando mayor sea la herida.
Inmediatamente aparece el dolor agudo, intenso y breve, a veces desmedido, que es la primera respuesta concreta del cuerpo que avisa que algo realmente ha pasado.
Y después, la sangre brota de la herida en proporción al daño de los tejidos (sangrado).
La sangre sigue saliendo hasta que el cuerpo naturalmente detiene la hemorragia. En la herida se produce un tapón de fibrina, plaquetas y glóbulos: el coágulo, que sirve entre otras cosas para que la herida no siga sangrando.
Cuando está el coagulo hecho, empieza la etapa más larga del proceso. El coágulo se retrae, se seca, se arruga, se vuelve duro y se mete para adentro. (retracción del coágulo) El coágulo se transforma en lo que vulgarmente llamamos costra o cascarita.
Pasado un tiempo los tejidos nuevos que se están reconstruyendo desde lo profundo hasta lo superficial (reconstrucción tisular) empujan la costra y la desplazan hacia afuera hasta que se desprende y se cae.
La herida de alguna manera ya no duele, ya no sangra, está curada; pero queda la marca del proceso vivido: la cicatriz."  

 Así la correspondencia sería:
Jorge Bucay.

La muerte de un ser tan especial como nuestra mascota es una herida que llamamos pérdida. Cuanto más grande la herida, más difícil y más tiempo tardará en curar. Pero también hay que tener en cuenta de que para que una herida cure bien, no hay atajos. Si las heridas no se cuidan y se limpian bien, pueden ocasionar infecciones y complicaciones que dificulten su curación. Así como en el proceso evolutivo normal del duelo también existen desviaciones.

En próximos posts hablaremos de las etapas del duelo y sus desviaciones. 




jueves, 29 de octubre de 2015

VÍNCULO HUMANO-ANIMAL: EL APEGO



EL APEGO
eyewanderphotoblog.com/

La relación humano-animal tiene una larguísima historia y a estas alturas deberíamos haber desarrollado una sensibilidad ante la muerte de un animal de compañía considerado como miembro de la "familia". Sin embargo la muerte de una mascota no se trata con la misma delicadeza y en muchas ocasiones no se respeta el dolor y la tristeza que sienten sus propietarios, denotando "una cierta insensibilidad ante el verdadero sufrimiento humano."

Entender tu tipo de vínculo puede hacerte comprender cómo te ha afectado su desaparición y por qué otra gente no logra comprenderte.

En el libro  "Amigo Ausente", Lorri Greene y Jacuelyn Landis nos desvelan el origen del apego hacia los animales de compañía y el tipo de vínculo que podemos establecer con ellos. 

Empecemos por definir qué es el Apego: 

APEGO: "sentimiento de devoción que vincula a una persona con otra persona, animal o cosa". 

sarahbethphotography.com

El apego es una reacción humana normal que puede tener muchas explicaciones:
  • Considerar a la mascota como fuente de apoyo emocional
  • Familias pequeñas o sin hijos más apegados a sus mascotas que en hogares más grandes. 
  • Mascota unida a personas que han fallecido o que han desaparecido.
  • Inversión de tiempo y dinero a largo plazo en el cuidado de nuestra mascota.
  • Companía durante experiencias personales dífíciles o adversas
  • Refugio por traumas de la infancia. 
  • Compañero de deporte o de otras actividades. 


Tipos de vínculo

SIN VINCULACIÓN: 
"Es posible que crean que los animales no tienen el mismo tipo de emociones que tienen las personas. No sufren emociones fuertes cuando mueren o tienen que darlos. Es posible que ante una persona que experimenta un profundo pesar por la muerte de un animal de compañía se sientan tentados de decir <<No seas tonto. Tan sólo era un animal!.>> "
VÍNCULO CONVENCIONAL: 
"las mascotas miembros de la familia pero gozan del mismo estatus que los miembros humanos. (...) No crean profundos apegos emocionales ni lazos de dependencia con ellos. Les proporcionan afecto y se responsabilizan de su atención, pero después de perder a su mascota sufren un corto y menos intenso proceso de duelo. La recuperación es más fácil y es posible que adquieran, tras un breve período, otro animal de compañía." 
VÍNCULO INTENSO: 
"las mascotas son miembros integrales de la familia. Establecen un profundo apego emocional y les proporcionan el mismo nivel de atención y cuidados que a cualquier miembro humano. Pueden llegar al límite de sus posibilidades económicas para proporcionar los cuidados necesarios e incluso pueden considerarlos como "hijos adoptivos".(...) Dedican su tiempo para buscar y comparar información sobre comida preparada o la preparan ellos mismos con ingredientes naturales. Incluso pueden comprar o construir muebles o juguetes especiales para ellos. Realizan Hacen "esfuerzos extra" para proporcionar atención veterinaria y no tienen reparos en gastar más de lo que se pueden permitir en operaciones o tratamientos. Hacen "esfuerzos extra" Los propietarios experimentan un largo y profundo proceso de pena y sentimiento de pérdida personal mucho mayor ya que el animal juega un papel protagonista en sus vidas."
ÚNICO: 
"Las mascotas son miembros de pleno derecho en la familia y gozan del mismo estatus que cualquier otro miembro. Sus propietarios proporcionan prolijos cuidados y atenciones a sus animales. Pueden referirse a ellos como: mi mejor amigo o hijos/as. Las personas se sienten más seguras y cómodas estableciendo fuertes lazos emocionales con sus animales y con frecuencia prefieren la compañía de sus mascotas a la de otros seres humanos. Desarrollar este tipo de vínculo puede tener su raíz en pérdidas o traumas en la infancia o en situaciones personales que los ha llevado a estar más apegados a sus mascotas. La pérdida resulta devastadora y el profundo pesar, tras su marcha, puede durar mucho tiempo". " También se da en personas que dependen de un perro de trabajo, como los perros guía para ciegos como ayuda para la orientación y la movilidad. Obviamente estos animales proporcionan más beneficios ya que actúan como una extensión del cuerpo de su dueño, dando lugar a una relación más íntima y dependiente." 
Incluso puede darse la situación que dentro de una misma familia una persona tenga un vínculo intenso, por ejemplo, y otro un vínculo convencional por lo que sus formas de entender el duelo y superar el dolor pueden ser completamente diferente. 


¿Qué tipo de vínculo tienes o tenías con tu mascota? ¿Cómo es la reacción de otras personas ante esa relación? 



martes, 27 de octubre de 2015

EL PUENTE DEL ARCO IRIS Y SUS COLORES




El puente del Arco Iris
...y sus colores

Todos los que hemos perdido a una mascota conocemos la historia del Puente del Arco Iris. Se desconoce su autor pero ha ofrecido consuelo a miles de personas. 

Allen y Linda Anderson en su libro "Saying Goodbye to your angel animal" nos hablan de los colores del arco iris y de su correspondencia con las fases del duelo:

AZUL: es el color de la tristeza y el duelo.

"El arco iris aparece después de la tormenta, sus colores iluminan un cielo una vez sombrío. Las ondas cortas de luz blanca crean el borde interior del arco iris, a través de las gotas de lluvia que penetran y vuelven a emerger como el color azul. Sin embargo, para ver los brillantes colores del arco iris debemos estar de espalda al sol. Como las ondas más cortas del arco iris, nuestros animales de compañía son luces blancas que están con nosotros sólo por un relativamente corto período de tiempo. Mientras que están en la tierra nos devuelven un reflejo mejor y más sabio de nosotros mismos. Ahora la muerte de una mascota amada ha ocultado el sol y nos revela el azul de la tristeza con una claridad alarmante."
ROJO: simboliza el calor del recuerdo. 
"Las ondas largas en los rayos de sol se transforman dentro de las gotas de lluvia y crean el color rojo en el borde exterior del arco iris... Así como un fuego puede emitir calor después de que sus llamas se hayan extinguido; los cálidos recuerdos de tu mascota te ayudarán a continuar sintiendo el brillo de su presencia... Cuanto más te permitas recordar los días juntos, más fácil te resultará dejarlo ir y aceptar que esos días aunque pasados, nunca serán olvidados. El recuerdo te reconfortará mucho tiempo después de la muerte de tu querida mascota".
AMARILLO: es el color de la espiritualidad  
"Nadie ve exactamente el mismo arco iris. Desde diferentes lugares de espaldas al sol, dos personas experimentan los colores del arco iris en formas que son exclusivamente propias. (El amarillo) Es el color espiritualmente significativo que nos recuerda nuestras creencias acerca de lo que hay más allá de la frontera de la muerte. Cada uno tiene sus propias creencias sobre la divinidad, la muerte y sobre si los animales tienen o no alma y estas creencias pueden o no estar de acuerdo con las enseñanzas de los líderes religiosos y los teólogos. Alan D. Wolfelt trata esta dicotomía en su libro When your pet Dies:<< Yo no soy un teólogo y sé que varias religiones organizadas opinan diferente sobre este asunto, pero como amante de mis mascotas, puedo decirte que mis perros tienen alma y que espero verlos de nuevo algún día. Cuando se trata de este asunto, escucha a tu corazón.>>"

Con independencia de nuestra religión, nuestras tendencias políticas o filosóficas, el amor puro y profundo que profesamos a nuestras animales de compañía nos impulsa a desear que estén donde estén, se encuentren libres de dolor y sufrimiento. Que sea en el puente del arco iris o en algún otro lugar se encuentren felices y deseamos también - como Alan D. Wolfelt - poder verlos de nuevo algún día.


Ojalá el puente del arco iris tuviera por lo menos horas de visitas....

¿Vosotros qué opináis? ¿Alguna vez habéis buscado la silueta de vuestro perro/gato en las formas de las nubes?

Para los que no conozcan la historia del Puente del Arco Iris, aquí os dejo la versión completa:


Hay un puente que queda entre el Paraíso y la Tierra, y se llama Puente del Arco Iris. Cuando un animal que ha sido especialmente amado por alguien aquí en la Tierra muere, entonces va al Puente del Arco Iris. Allí hay valles y colinas para todos nuestros amigos especiales, para que ellos puedan correr y jugar juntos. Hay mucha comida, agua y sol, y nuestros amigos se encuentran cómodos y al abrigo. Todos los animales que han estado enfermos o que eran ancianos, recuperan su salud y vigor; aquellos que fueron heridos o mutilados recuperan lo perdido y son fuertes nuevamente, tal como los recordamos en nuestros sueños de días y tiempos pasados. 

Los animales están felices y contentos, excepto por una pequeña cosa: cada uno de ellos extraña a alguien muy especial, alguien a quien tuvo que dejar atrás. Todos corren y juegan juntos, pero llega un día en que uno de ellos se detiene de repente y mira a la lejanía. Sus brillantes ojos se ponen atentos; su impaciente cuerpo se estremece y vibra. De repente se aleja corriendo del grupo, volando sobre la verde hierba, moviendo sus patas cada vez más y más rápido. Tú has sido avistado, y cuando tú y tu amigo especial finalmente se encuentran, los dos se abrazan en un maravilloso reencuentro, para nunca separarse de nuevo. Una lluvia de besos cae sobre tu rostro; tus manos acarician nuevamente la cabeza amada, y puedes mirar nuevamente a los confiados ojos de tu mascota, tanto tiempo apartada de tu vida, pero nunca ausente de tu corazón. Entonces los dos cruzan el Puente del Arco Iris juntos…
¿Y qué ocurre cuando un animal que no ha sido amado en la tierra, parte también al cielo de las mascotas? ¿Cómo cruza el Puente del Arco Iris?

Diferente de la mayoría de los días en el Puente del Arco iris, amaneció un día diferente a los días normales tan llenos de sol; este era un día frío y gris. Los recién llegados no sabían que pensar, nunca habían visto un día de este tipo allí. Pero los animales que llevaban más tiempo esperando a su persona querida sabían perfectamente lo que pasaba, y se fueron juntando en el camino que conducía al Puente.

Pronto un perro mayor fue visto, con su cabeza muy hundida y arrastrando su cola. Los animales que llevaban tiempo allí, sabían inmediatamente cuál era su historia, porque habían visto pasar esto muchas, demasiadas veces. Él se acercó lentamente, y aunque no demostró signos de estar herido o enfermo, él estaba sufriendo emocionalmente. Al contrario de los otros animales que esperaban en el Puente, este animal no había vuelto a la juventud, ni había vuelto a estar lleno de salud y alegría. Mientras caminaba hacia el Puente, veía como todos los otros animales le miraban a él. Sabía que este no era su sitio, y que cuanto antes pudiera cruzar el Puente, antes sería feliz.


Pero no podía ser. Cuando se acercó al Puente, apareció un Ángel y con cara triste le pidió perdón y le dijo que no podía cruzar. Solamente a aquellos animales acompañados por su persona se les permitía cruzar el puente. No teniendo a nadie, ni otra parte a donde volver, el perro caminó penosamente en el campo delante del puente. Allí él encontró otros como el, viejitos o enfermos, tristes y desalentados. Diferentes de los otros animales que esperaban para cruzar el puente, estos simplemente estaban acostados en la hierba, mirando fijamente desolados el camino a través del Puente del Arco Iris. 

El viejo perro se quedó entre ellos, mirando el camino y esperando, aun no sabiendo lo que él esperaba realmente. Uno de los perros más nuevos que esperaba a su dueño en el puente le pidió al gato que estaba allí más tiempo, que le explicara qué sucedía. El gato contestó, “esos pobres animales nunca tuvieron una persona que los cuidara y amara, fueron abandonados, llevado lejos, o dejados en los refugios. Éste al menos llegó hasta un refugio; entró en el refugio igual que lo ves ahora, un animal mayor, con el pelo gris y la vista algo nublada. Pero nunca consiguió salir de él, y se murió solamente con el cariño de su cuidador para acompañarle mientras se fue de la tierra. Pero nunca encontraron un hogar en la Tierra. Todos ellos pasaron por allí solamente con el amor de un protector para confortarlos. Porque no tuvieron ninguna persona para amarlos, no tienen a nadie para que los acompañen a través del Puente del arco iris” … El perro preguntó al gato, “Entonces qué les sucederá a esos animales?”. Antes de que el gato pudiera contestar, las nubes comenzaron a desvanecerse y el frío cambio en sol brillante. El gato contestó, “mira, y verás”.

En la distancia estaba una sola persona, y cuando ella se acercó al Puente, los viejos, enfermizos y tristes animales en el campo fueron bañados en una luz dorada de golpe se volvieron jóvenes y sanos. Otro grupo de animales de los que estaban esperando, también se acercaron al camino y bajaron sus cabezas mientras se acercaba aquella persona. Al pasar por delante de cada cabeza, la persona les tocó a cada uno, a algunos les daba una caricia, a otros les rasgaba las orejas cariñosamente. Los animales que habían rejuvenecido se fueron poniendo en una fila detrás y siguieron a la persona hacia El Puente. Luego, todos cruzaron el Puente juntos.

El perro preguntó al gato, “qué acaba de suceder?” El gato respondió, “ese fue un protector” esa persona era gran amante de los animales y trabajaba en su defensa. Los animales que viste bajando sus cabezas en señal de respeto eran los que encontraron nuevos hogares gracias al esfuerzo de tales personas. Claro, todos esos animales cruzarán el Puente cuando llegue su momento, cuando lleguen los que eran sus nuevas familias. Pero los que viste mayores y luego rejuvenecidos, eran los que nunca encontraron una casa… y como no tuvieron familia, no podían cruzar el Puente. “Cuando llega una persona que haya trabajado en la tierra para ayudar a los animales abandonados, y como tributo a ellos se les permite un último acto de rescate y amor. A todos aquellos pobres animales para los que no pudieron conseguir familias en la tierra, se les permite acompañarlos para que también puedan cruzar el Puente del Arco Iris.”" El perro pensó por un momento, y después dijo, “me gustan los salvadores.” El gato sonrió y contestó “ a mí también, amigo, a mí también".





miércoles, 21 de octubre de 2015

LA CEREMONIA DE DESPEDIDA

LA CEREMONIA DESPEDIDA 
(el último adiós)

Decidimos hacer una incineración individual para conservar los restos de nuestro amado Napoleón. La Empresa que hizo la gestión nos ofreció hacer una ceremonia de despedida. Nos pareció que después de lo ocurrido, nuestros corazones necesitaban despedirse de él de una manera tranquila, con amor. De una manera que nos permitiera revivir los recuerdos felices, de recordarlo con alegría y compensar la triste imagen de los últimos días. Por eso invitamos a nuestra familia y amigos a acompañarnos en ese momento y a compartir recuerdos bonitos de Napo con nosotros. 

Sentimos que él se merecía un adiós a la altura del amor que nos brindó. 

Desde aquí nuestro cariño y nuestro agradecimiento a CREMASCOTA por la delicadeza y el cuidado que pusieron en nuestra atención y en la de nuestro querido compañero en un momento tan doloroso y difícil. 

Ésta fue la carta de despedida que escribí para leer durante su ceremonia:

Napoleón nació el 8 de abril de 2009, y llegó a mi vida cuando apenas tenía 28 días. Era más pequeño que una lata de coca cola y aún tomaba de biberón y potitos. 

Era muy suyo, era muy selectivo con sus amigos e indiferente con los desconocidos, hasta con otros perros. No buscaba conflictos pero defendía siempre su manada. Era muy paciente con los cachorros Solía imponer su voz si se armaba jaleo en el parque para calmar los ánimos. Era un pacifista. 

Era juguetón y alocado, era como un niño grande. 

Adoraba que le rascase los cuartos traseros y siempre daba saltos de alegría y ladraba de emoción al vernos llegar. 

Le encantaba hacerse una bolita para dormir y en invierno le encantaba que le tapasen con la manta o estar cerquita del radiador. Incluso sabía colarse entre las sábanas sin que te enteraras. 

Era muy inteligente, sabía comprender mis estados de ánimo y sabía encontrar sus premios en el exacto bolsillo donde los tuviera. Parecía que llevara un GPS para saber cuándo llegábamos a los sitios. 

Le encantaba jugar con trozos de pan seco hasta que se rendían y se los comía. 

Era muy compañero y buscaba siempre el lugar más pegado para tumbarse a tus pies. Amaba acomodarse en el regazo, tenía complejo de perros pequeño. 

Napo tuvo muchos amigos en su vida, perrunos y humanos. Era un perro sociable y pasó vacaciones en muchos hogares haciéndose querer y brindando su alegría. 

Su gran tamaño era proporcional a su nobleza. Sabía robar el corazón con sus ojos, su pelo suave y su forma de ser cariñosa.

Detestaba que le apuntara con el secador de pelo aunque estuviera apagado y no le gustaban los sprays. Cuando me ponía perfume se alejaba por las dudas. 

Tenía pavor a los aspersores de riego y tenía mucho miedo a los truenos y a los petardos. 
No le agradaba bañarse, se escondía y agachaba la cabeza aunque luego en la bañera se portaba muy bien y salía muy a gustito.


Napoleón fue la relación más constante de mi vida hasta ahora, eso es un hecho. Hemos vivido en numerosas casas y dejado atrás muchas aventuras, pero siempre los dos juntos. Durante mucho tiempo dormía en la cama conmigo, y me consolaba abrazándome con sus patas y ofreciéndome su mirada más tierna cuando tenía el corazón roto o cuando estaba triste; y según fueron pasando los años dejó que yo adoptara el papel de su hija, mientras me dormía junto a él. 

Fue mi mejor amigo, mi protector, mi compañero y mi familia, fue quien me enseñó lo que es el amor puro y desinteresado. 

Echaré de menos 
- tus orejas al viento
- Cuando sacudías tus orejas detrás de la puerta porque sabías que habíamos llegado a casa
- Tus ojos brillantes pidiendo comida
- Tus gestos de cabeza cuando te hablaba y no entendías lo que decía
- Las siestas juntos en el sofá
- Mirar la tele los dos juntos abrazados en el sofá
- Cepillar tu hermoso y brillante pelo gris
- Encontrar pelos tuyos por la casa
- Verte saltar las vallas con tanta agilidad
- Verte despanzurrado en tu camita y escucharte roncar o soñar con dragones 
- Sentir tus pasitos tranquilos por la casa
- Que me vengas a buscar con la pelota para jugar
- Jugar contigo al frisbee y al escondite
- Enseñarte trucos
- Tu impaciencia por comer y tu hambre constante 
- Tus ladridos para que siguiera caminando cuando me detenía en medio del paseo 
- Tus ladridos de emoción cuando sonaba el timbre
- Nuestras discusiones porque al regañarte tú siempre querías tener la última palabra
- Tu curiosidad inocente por meter el hocico en cada bolsa que traía a casa.
- Tus travesuras: como cuando te comiste mi tarta de cumpleaños o cuando le destrozabas las plantas a mamá. 
- Tu ilusión cada vez que montábamos en el coche para ir de excursión
- Que apoyes tu cabeza en mi regazo y me observes con tus enormes ojos


Leí que las acciones de uno pueden dejar huellas en otros, y cuando esas acciones contribuyen al crecimiento del otro quedan marcadas como huellas doradas. Tus patas, querido napo, han dejado esas huellas doradas en lo más profundo de mi ser

Gracias por
- Haber llenado mi vida de amor incondicional, por tu complicidad, compañerismo y entrega 
- Haber llenado mi vida de paseos al aire libre y haberme enseñado a disfrutar del aire fresco, el verde y los paseos.
- Tus lametazos y tus muestras de amor y cariño
- Haber cambiado mis hábitos tan sutilmente 
- Por enseñarme a tener curiosidad del mundo
- Por enseñarme a salir corriendo a recibir a quien amo cuando llega a casa
- A estirarme antes de levantarme de las siestas
- A ser responsable y preocuparme a veces más de ti que de mí.
- A jugarse por el amor verdadero y profundo 
- A manifestar mis emociones y mis sentimientos con libertad

¿Sabes lo mucho que te voy a echar de menos verdad?
Me siento muy afortunada de haberte tenido en mi vida, de haber tenido la suerte de que pasaras por mi vida y de ser la dueña de un perro tan excepcional y especial como tú. Has sido un buen chico Napo! Nuestro tiempo fue corto pero me hiciste inmensamente feliz. Nunca dejaré de quererte pero sé que tengo que dejarte marchar, tengo que dejar que abras tus alas y tomes tu verdadera forma, la de un ángel que bajó del cielo a hacer mi vida mejor.

Hoy después de casi una semana vuelves a tu hogar con tus amos, no de la forma que esperábamos. Pero te cuidaremos y mantendremos vivo tu recuerdo. Has dejado de vivir en ese pequeño cuerpo peludo para vivir para siempre con nosotros en nuestro corazón.
Te amaremos siempre


Hasta Siempre Napo

Analía. 

Mi pareja Juan también le dedicó unas palabras: 

En recuerdo a Napoleón, un animal noble, que quiso ser también mi perro y compartir a su inmensamente querida dueña Analía. 

Has sido mi primer perro y has cambiado mi forma de ver la vida.

Nunca lo olvidaré. Gracias compañero...

Juan

Horas antes de saber que Napo finalmente no lo lograría, Juan también le dedicó este bellísimo post en Facebook que queremos compartir con vosotros:


Hace un tiempo conocí a una mujer increíble, inteligente, divertida, guapa, bellísima, vital….hoy gracias a Dios comparto mi vida con ella, Analía.

También conocí a una parte muy importante de su vida, su perro Napoleón, un macho de Braco de Weimar, imponente, altivo, lleno de energía. Hay que reconocer que al principio Napo veía en mi un “rival” y siempre, de una manera elegante, se colocaba físicamente entre ella y yo….”que corra el aire” parecía decir.

Yo nunca tuve perro e incluso era reacio a tenerlo y Analía fue introduciéndome en lo que supone tener un perro y ser responsable de su bienestar….estuviéramos donde estuviéramos, fuese la hora que fuese mi chica siempre pensando “hay que sacar a Napo”, “hay que dar de comer a Napo”.

Decenas de fotos enviadas por whatsapp durante el invierno mostraban a un Napoleón acurrucado a su lado o con su cabezota orejuda posada en su pierna durmiendo plácidamente.

Poco a poco nos fuimos conociendo, estableciendo una relación y por fin Napo decidió que yo ya era de la manada…..es impresionante verle venir corriendo cuando te ve a lo lejos y ladra y salta alegre porque has vuelto, escucharle sacudir su cabeza al otro lado de la puerta cuando llegas a casa y recibirte con lametones. Como de forma incansable corre y corre tras el frisbee o su pelota en la parque y lo trae en espera de su premio.

También es increíble cómo, de forma serena y silenciosa, te sigue por casa y se tumba allí donde estés, solo por estar contigo y acompañarte; y como sabe poner esos ojos tiernos cuando estás cocinando o comiendo y quiere que le des algo de lo que tienes en la mesa.

Napo también es el despertador perfecto, no falla, con las primeras luces del día te golpea suavemente con el hocico reclamando su necesidad de bajar a pasear y “marcar” su territorio.

En suma, me declaro converso, un perro no es solo una mascota, forma parte de la familia, es un miembro más, te da cariño y lealtad incondicional, siempre pendiente de ti, de su manada.


Como sabéis Napo lucha hoy por su vida pero aún nos quedan, Dios lo permita, muchos paseos que dar….