jueves, 26 de mayo de 2016

El Viaje a través del Río de Lágrimas

 El Viaje a través del Río de Lágrimas
LA METÁFORA DEL RÍO

INSTAGRAM: shandandherdogs


A veces cuando nos enfrentamos al duelo de nuestros amados compañeros cuadrúpedos, la perspectiva se nos torna negra e incierta sobretodo por lo desconocido de este proceso. Al ser humano no le gusta hablar de estos temas a pesar de que es algo que ocurre cada día. Miles de ángeles peludos se van y otros miles llegan a este mundo, así es el ciclo de la vida. Pero cuando una pérdida nos toca de cerca, cuando la vivimos en primera persona, ahí experimentamos lo desconcertante, confuso, difícil y terrible que puede llegar a ser esta experiencia. 

Cuando alguien dice "No me imagino por lo que estás pasando", es porque cuesta imaginar el camino de una persona por un sendero que es único y singular a cada doliente. Para aclarar un poco la perspectiva del camino hoy os traemos una explicación muy ilustrativa sobre el duelo, viene en forma de metáfora. Es una historia que nos gustó mucho y que extrajimos de la página de Filmoterapia (al pie del post os dejo el enlace). 


"El duelo es como un río que baja desde las montañas hasta el mar, un río con sus etapas desde su nacimiento hasta su desembocadura, con sus relieves, con sus peculiaridades. Un río muy especial que nos puede ayudar a entender la vivencia del duelo. Lo primero que vemos en este río es que el agua que sale de las montañas necesita tiempo para llegar al mar, es decir, el duelo necesita tiempo, recuperarnos de una perdida no es algo mágico y necesitamos tiempo para sentir dolor y llorar la perdida.
Luego vemos que el duelo tiene una serie de etapas pero igual que un río no va en línea recta, el duelo tampoco, las fases se van superponiendo, retrocediendo en ocasiones pero en definitiva, avanzando con el tiempo. También tenemos que el agua de este río está compuesto por las emociones negativas (tristeza, enfado, culpa, angustia…), emociones fundamentales en el duelo porque nos sirven para recuperarnos y que finalmente desembocarán en el mar, en lo que sería el mar de la aceptación. De alguna manera y siguiendo la metáfora, el agua del río serían las lágrimas que derramamos cuando lloramos por lo perdido, porque llorar sirve de algo en el ser humano, sirve para recuperarnos y aceptar nuestra realidad.
La misión de tanto dolor y emociones negativas es llevarnos por este río hasta acabar en el mar de la aceptación a través de un viaje que no es nada fácil. Es un viaje que puede llegar a ser muy duro, tremendamente doloroso, largo, lleno de violentas corrientes, de curvas imposibles, de zonas demasiado caudalosas y asfixiantes. Y por si fuera poco, en nuestro río particular también muchas veces caen piedras, arboles, ramas que llegan a obstaculizar el paso de las emociones del duelo. Son esos miedos, ideas irracionales, actitudes erróneas o dependencias emocionales que pueden bloquear cualquiera de las etapas provocando lo que se llama un duelo patológico. Pero tenemos que tener muy claro que siempre se llega al mar de la aceptación y allí nos recuperamos definitivamente. Como un viaje a lo desconocido, si creemos y confiamos en que se puede seguir adelante, si pedimos ayuda cuando la necesitamos nuestras posibilidades de avanzar se multiplican.
A lo largo de este recorrido podemos llegar a pensar que el dolor va a ser insoportable y no vamos a poder con él, que la tristeza es algo horrible y que no deberíamos tener ese dolor pero como se dice, el duelo…duele. El dolor y las emociones negativas que conlleva el duelo son aliadas muy sanas de nuestra vida porque gracias a ellas llegaremos a recuperarnos, a aceptar una perdida e incluso a crecer como personas. Otra cosa es el sufrimiento o la depresión, dos ejemplos de cuando el duelo se atasca o se vuelve patológico, es decir, cuando el cauce de nuestro río comienza a encharcarse y las emociones negativas nos desbordan. Entonces aparece el sufrimiento, una consecuencia que paradójicamente nace de es la decisión de no seguir avanzando por este río de dolor. Como dice Bucay: “Sufrir es cronificar el dolor. Es transformar un momento en un estado, es apegarse al recuerdo de lo que lloro, para no dejar de llorarlo, para no olvidarlo, para no renunciar a eso, para no soltarlo aunque el precio sea mi sufrimiento, una misteriosa lealtad con los ausentes.”




lunes, 23 de mayo de 2016

CARTA DE LA SEMANA: Javier y Caos

De cómo tu perro cambió mi (nuestra) vida


Esta es la historia de Javier Ruiz y su perro Caos. La publicó en su blog en enero de 2015 (os dejo el enlace al final del post), pero nosotros la leímos hace poco y como así lo pide Javier en su carta, la compartimos aquí para darle difusión, para que se conozca su historia, para que el espíritu de Caos siga vivo, para denunciar el maltrato animal y el abandono. 


¡Hola! Esto es una carta extraña, pues no sé a quién le escribo. Solo espero que algún día, por suerte o por tenacidad, llegue a la persona que abandonó a Caos: nuestro perro, que antes no fue nuestro, sino de alguien que no lo merecía.
Llegó a finales de junio del 2012, y se fue la víspera del día de Reyes del 2015, de madrugada. Sí, has leído bien: la noche de Reyes del año 2015. Vivió dos años y siete meses más de lo que supongo creías, y yo hubiese empezado a escribir esta carta en el mismo momento en que nos despedimos de él si hubiera podido reunir el valor para sentarme en la mesa de trabajo junto a la que él descansaba varias horas al día.

Caos en terraza (junio, 2012)
Caos descansando en una terraza (junio de 2012).
Si todavía no sabes si fue tu perro, te diré que lo recogimos en la carretera antigua que conecta Corbera de Llobregat con San Andrés de la Barca (la Ctra. de Sant Andreu), a la altura de aquella finca que está tocando con una de las curvas cercanas al Eroski, donde solía haber una luz exterior siempre encendida por la noche. Y si por fin estás leyendo esto, aprovecho para asegurarte que no te guardo rencor —ni tan siquiera él lo hacía, creo—, solo quiero (queremos) hablar contigo un minuto. Quiero que me escuches, a mí, que tengo la capacidad de llamar tu atención, a diferencia de aquel que fue tu perro una vez, pero no más.
Lo sé. Sé desde el principio que vas a sacar el tema. Era un perro viejo. Lo vimos tras el frenazo en el camino que te comentaba en el párrafo anterior. No obstante, ni yo ni mi pareja pudimos subir al coche sin él; aquel jueves solo queríamos sacarlo de la carretera y darle un sitio donde pasar la noche, aunque a mí me rehuía. Rehuía a todos los hombres, y lo siguió haciendo durante semanas.
También te diré que al día siguiente no fui a trabajar, sino a dos o tres veterinarios, y no te voy a engañar. El primero nos dijo que lo mejor era sacrificarlo. El segundo, no. Pero ten por seguro que hubiésemos seguido buscando hasta encontrar a aquel que quería luchar por darle una vida mejor.
Ese mismo día se le diagnosticó la hernia de disco que tenía en la espalda y una artrosis de tipo dos muy avanzada. Como sabes, eso hacía que caminase como las muñecas de Famosa, o como un muñeco de Playmobil, pues presionaba la médula constantemente; si te preocupaste alguna vez, mínimamente, seguro que lo recuerdas. Debes saber que le ayudamos a fortalecer las articulaciones con ejercicios, paseos, medicación (Previcox y Gabapentina) y visitas a la playa, buscando esa calidad de vida que creemos nunca había tenido. La herida de la trufa, aquella que nunca se cerraba, nos dijeron que no era leishmaniosis; y la oreja caída intuimos que fue de una infección que se extendió hasta romper el cartílago.Caos en Caimari (Mallorca, Islas Baleares).Era un perro viejo, pero también era un perro bueno, ¿lo sabes? Le gustaban mucho los niños pequeños, pero no comprendemos por qué; y los quesitos. Y sobre todo era fuerte. Tras toda una vida de descuidos, se recuperó. Le cuidamos, y casi corría… Casi. Como te imaginarás, nunca volvió a correr, si es que dejaste que lo hiciera vez alguna. Pero paseaba con nosotros, y no hacía falta que se apresurase, ni suelto ni atado, pues no nos alejábamos nunca demasiado de él.
Al cabo de unos meses nos daba besos, y nos perseguía por la casa, y formaba parte de nuestra familia; y sé que le cuidamos el cuerpo, como se pudo, pero sobre todo le sanamos el alma. De eso sí estoy seguro.
Era alegre, fuerte, cabezón, sociable, cariñoso y muy bueno. Era todo eso, y más. Demostró valentía, fuerza, energía, ganas de vivir y mucho amor por todos nosotros, cuando por fin se le permitió. Al principio, tenía pesadillas cada noche, cada vez que cerraba los ojos, y se escapaba cuando por un casual veía que me quitaba el cinturón, o me acercaba a él con una escoba entre las manos, o escuchaba un ruido fuerte. Pero demostró que quería vivir; que quería vivir mucho más. Y viajó con nosotros por toda Cataluña y Mallorca; a su ritmo, claro.Caos en la playa (Cala Blava, Mallorca) en julio de 2012.
Ahora te pregunto a ti, a quien dejaste abandonado a Caos: ¿por qué lo hiciste?, ¿qué vida tenía mi perro? Y gracias. Gracias por dejar que nos permitiese cuidarlo y nos devolviese mucho más de aquello que alguna vez llegamos a darle. Quiero que sepas que era tan fuerte, que cuando tuvo que marcharse, hubiera querido seguir peleando por estar con nosotros; al final, se dejó ir. Y nosotros dos lloramos junto a él, durante horas. Si alguna vez lees esto, dime: ¿quién crees que llorará por ti? ¿Quién llorará por aquel que dejó solo, herido y en la oscuridad a un alma mucho más noble que la suya propia?
Si quieres puedes llamarme, escribirme, hablarme sobre la otra vida de mi perro, y recordar que todo aquello que tú no hiciste por él, lo hicimos nosotros. Y volveríamos a hacerlo, toda la vida, todas las vidas; porque no era a él a quien salvábamos, nos salvábamos a nosotros. Y si tú, o alguien de los tuyos lee esto, me gustaría que al menos lo supiese, que pensase en ello por un instante.

Caos y Teo en la casa de Barcelona (abril de 2014).
Caos y Teo en la casa de Barcelona (abril de 2014).
¿Podrías decirnos cómo se llamaba antes?, ¿por qué no hubo sitio para él?, ¿por qué le abandonasteis? No te hablo desde el rencor; simplemente no lo entiendo. Y él tampoco lo hacía. Ahora está muerto, y puedes creer que poco importa (tienes razón); porque no importa cómo murió (lo hizo muy bien), solo cómo vivió; eso sí, su otra vida; su segunda vida.
Y a vosotros, a todos aquellos que estéis leyendo esto —seáis pocos o seáis muchos, pero no seáis él o ella—, dejadme ser un poco egoísta. Ya sé que no tengo derecho, pues todos los días mueren cientos de miles de animales y personas a lo largo y ancho del mundo; pero dejadme pedir dos cosas, por mí y por Caos, ya que estos Reyes no han sido especialmente buenos con nosotros.Uno, compartid esto, por favor. Haced que se mueva como testigo vivo de mi (nuestro) perro y que tenga la oportunidad de llegar al verdadero lector de este mensajedos, hagamos que Caos, ese perro que tenía la columna y el morro destrozados a golpes, o a malos tratos, y que fue abandonado con aquel mosquetón enorme y oxidado que, con una cadena en su extremo, le había privado de caminar, de correr e incluso de ser, siga vivo;luchemos de verdad contra el maltrato animal y contra el abandono; luchemos por una ley que proteja a los animales y que favorezca las adopciones; y sobre todo luchemos por castigos reales contra los maltratadores, por un modo de consumo sostenible, por ser más naturales, por ser más personas, por aprender de ellos y para ellos; por ser mejores.
Caos, te queremos. Y ni Argos, ni Dana, ni los gatos duermen en el colchón todavía. Solo lo miran vacío, mientras tú ya descansas para siempre en nuestros corazones.
Caos y Dana en Barcelona (diciembre de 2014).
Dana durmiendo encima de Caos (diciembre de 2014).


viernes, 13 de mayo de 2016

ETAPAS DEL DUELO ( I ) NEGACIÓN O INCREDULIDAD

ETAPAS DEL DUELO ( I )

NEGACIÓN O INCREDULIDAD


La negación - aunque pueda parecerlo - no es un estado mental insano, sino una respuesta normal y saludable dentro del proceso de duelo.
¿Qué es?

FASE DE LA INCREDULIDAD: momento de shock que produce la noticia de la muerte. La sorpresa y el impacto de la noticia un llevan a un estado de confusión. La persona se encuentra aturdida, entumecida por el shock, incapaz de comprender el significado de su pérdida. 
Para muchos la muerte, el más allá y lo que sigue a continuación es un completo misterio, casi algo irreal, algo desconocido y que genera confusión. Es por eso que el doliente niegue lo ocurrido e incluso demande ver con sus propios ojos el cuerpo sin vida su amigo ausente. 

No será extraño oírles decir: 

- No es posible
- No puede ser
- No ha podido ocurrir
- Estaba bien la última vez que le vi

A pesar que tienen conocimiento de que su mascota se ha ido, el estado de incredulidad les permite hacer gestiones que de otro modo no podrían hacer porque estarían inmovilizados por la pena. Aunque poseen la información, no la han procesado aún. No les ha calado.

Relación proporcional directa

Digamos que ante una noticia de tanta importancia y tan devastadora, el cerebro entra en modo supervivencia para protegernos de un dolor que no somos capaces de asimilar. 

Es tanta la implicación emocional que conlleva una pérdida que la mente acciona una válvula de contención y la fase de negación actúa como una píldora de liberación retardada de la información para que el cuerpo pueda absorberla lentamente y con mayor facilidad. Esta píldora pretende ayudar a amortiguar o a dosificar los sentimientos derivados de la pérdida.

Cuanto más imprevista, inesperada y trágica sea la muerte, la confusión será más profunda y más tiempo nos llevará superarla.

La negación es incluso más difícil en el caso de las pérdidas traumáticas, por accidente por ejemplo. Que nuestra mascota estuviera bien hace un par de horas y que de repente ya no esté con nosotros es algo que nos costará aceptar.

En casos de desaparición, en el que las mascotas se pierden y no las volvemos a encontrar, el hecho de no tenemos certeza de qué ha sido de ella y sin confirmación ni pruebas de su estado puede hacer el trance más largo. Si la búsqueda no ha dado sus frutos, pueden pasar años sin tener noticias suyas y será una etapa muy difícil de cerrar. Te resultará imposible aceptar que no volverás a verlo y te aferrarás a la mínima esperanza de que al menos lo haya encontrado otra familia y esté bien.


Propósito de Esta Fase

¿No os ha pasado alguna vez haberos dado un golpe o una herida sin daros cuenta? En un principio no hay dolor, no nos damos cuenta. No es hasta pasados unos pocos segundos cuando nos invade el verdadero dolor. Es decir, acabamos pasando inevitablemente por un dolor agudo y terrible.

En el cuerpo funciona así:

"La vasoconstricción, achica el calibre de los vasos sanguíneos , inhibe los estímulos nerviosos y establece un período de impasse, un mecanismo de defensa más fugaz cuando mayor sea la herida"·



Bien, pues la psiquis funciona más o menos de la misma manera:

El cerebro a través de un mecanismo psicológico de protección, bloquea la realidad para no encarar y asimilar inmediatamente la pérdida y sus implicaciones. La psiquis se protege hasta evaluar, por si acaso fue un error, por si acaso ha entendido mal, se protege desconfiando de la realidad, entrando en una confusión para permitirnos distanciarnos de la realidad.





Estos dos procesos, el del cuerpo y el de la mente son mecanismos de defensa que tenemos los seres humanos para protegernos ante lo terrible y que nos resulta difícil de aceptar.

Desde un punto de vista científico

Científicamente, el duelo es un proceso muy desconocido. Tiene sede en una estructura cerebral, el núcleo accumbens, responsable de nuestras formas de reaccionar ante la separación radical, arraigadas en el cerebro primitivo desde hace millones de años.

Este núcleo accumbens actúa a modo de interruptor cognitivo, sentimental y emocional para desencadenar una serie de comportamientos.
"Las neuronas sensitivas que recogen el estímulo doloroso, llegan hasta la médula espinal a través del nervio y allí hacen sinapsis con otras neuronas ascendentes que llevarán la información hasta la corteza cerebral, donde el dolor se hace consciente. Sin embargo existen dos mecanismos principales de transmisión sináptica que constituyen las fuerzas que rigen en los circuitos neuronales:

  • transmisión excitadora: aquella que incrementa la posibilidad de producir un potencial de acción;
  • transmisión inhibidora: aquella que reduce la posibilidad de producir un potencial de acción"



Los receptores de dolor y su recorrido nervioso difieren según las distintas partes del cuerpo. Es por eso por lo que varía la sensación de dolor con el tipo y localización del daño. Por ejemplo, los receptores de la piel son muy numerosos y son capaces de transmitir información muy precisa, como la localización del daño y si el dolor era agudo o intenso (como una herida por arma blanca) o sordo y leve (presión, calor o frío). 

En el caso de las heridas emocionales el cerebro no puede identificar el origen exacto del dolor y es probable que se note en un área generalizada del cuerpo.

Duración

Esta fase, como todas las demás tiene una duración indeterminada. Puede durar horas o días. 

El duelo es un camino que hay que transitar. Hay que pasar por todas las etapas. Pero va a llegar un punto en nuestro viaje donde el camino se divida entre aceptar la realidad o continuar hacia la negación permanente. En un vano intento por evitar el dolor y la pena, podemos resistirnos a seguir adelante. Si la persona sigue negando la pérdida, se puede quedar estancada en esta fase. 


Pero la negación no resuelve la pérdida; sólo la retrasa, la posterga. La pérdida sigue ahí. Tarde o temprano tendremos que volver a conectar con la realidad de la ausencia de nuestra querida mascota. Tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a la siguiente etapa del camino. 







jueves, 21 de abril de 2016

CONSIGUIENDO APOYOS


CONSIGUIENDO APOYOS


Como os hemos ido contando por redes sociales, pusimos manos y patas a la obra para conseguir el Monumento al perro y al gato. (Puedes ver más info de esta iniciativa pinchando AQUÍ). 

El primer paso fue enviar cartas a los distintos grupos que configuran el pleno del Ayuntamiento, contándoles sobre Proyecto Napoleón y sobre nuestra intención de conseguir la cesión de un emplazamiento en algún parque o jardín de Madrid.


Las cartas las enviamos en enero pero como ya sabéis las cosas de palacio van despacio.


GRUPO CIUDADANOS

Los primeros en contestar - y muy rápido! - fueron los del Grupo de Ciudadanos a través de un email en el que nos informan que nuestra iniciativa se estaba evaluando en el Área de Urbanismo. 

Ojalá tengamos suerte! 


GRUPO POPULAR

Ayer recibimos esta carta del Grupo Popular firmada por su portavoz, Sra. Esperanza Aguirre. 

Además de darnos la estupenda noticia de contar con su apoyo, hemos podido saber que la Sra. Aguirre apuesta por una ciudad "dogfriendly", que está a favor de la adopción y que también tiene un perro llamado "Pecas", un jack russell terrier. 

Sra. Aguirre: Muchísimas gracias por su carta!!!!




Seguimos pasito a pasito: 


EN BÚSQUEDA DE UN ESCULTOR


También contactamos con la Asociación Española de Pintores y Escultores que nos respondieron muy amablemente e incluyeron la información de la iniciativa en la Gaceta de Bellas Artes de febrero (pág 34).




Gracias a esto, Teddy Cobeña Loor, escultor y amigo de los animales nos contactó interesándose por nuestro proyecto.


Todavía queda mucho por hacer, esto es sólo el principio...

En cuanto nos aprueben la localización, empezaremos con el crowdfunding. Como siempre no podríamos conseguirlo sin vosotros: Necesitaremos todo vuestro apoyo para dar a conocer y difundir esta iniciativa. Hablar a vuestra familia y amigos sobre lo que queremos conseguir:


Un lugar que reconozca el papel que desempeñan estos nobles animales en la vida de miles de personas.
Un lugar donde poder ir a guardar un minuto de silencio y recordar a todos aquellos fieles amigos de cuatro patas que ya no están. 

Un lugar de encuentro para los amantes de los animales y dueños responsables, donde se puedan impartir cursos y  convocar eventos en relación a los animales que conviven con nosotros.  
En suma, un lugar que sea símbolo de la unión, amistad y amor entre perros, gatos y las personas.

Gracias por vuestro apoyo!

viernes, 8 de abril de 2016

Cómo ayudar en el duelo


CÓMO AYUDAR EN EL DUELO



No nos gusta ver sufrir a otra persona y mucho menos si es un ser querido - ya sea un familiar o un amigo. Si tan sólo pudiéramos evitarle ese dolor....! Pero a veces no se puede. 

La muerte es irreversible y es una de esas ocasiones en la que no hay nada que podamos decir o hacer que evite sufrir a quien pasa por una pérdida. 

Si aún así quieres ayudar a alguien que está atravesando este difícil trance, primero quiero agradecerte y luego acompañarte en este espinoso camino con estos consejos: 

QUÉ NO HACER:


EVITA LAS FRASES HECHAS: con personas que están especialmente vulnerables. Aunque seguramente no vienen con mala intención, demuestran una total falta de sensibilidad con el que llora una muerte reciente. Si no sabes que decir es mejor no decir nada. 
  • Sé como te sientes: nadie experimenta el duelo de la misma forma porque depende de muchas circunstancias: del tipo de vínculo con el ser fallecido, las circunstancias de la muerte, la personalidad de la persona en duelo y el impacto en su vida. 
  • Tienes que seguir adelante, Tienes que ser fuerte: alguien que está emprendiendo en el presente la titánica tarea de asumir y aceptar la partida de un ser querido, alguien que está inmerso en un profundo dolor, no concibe pensar en más allá del hoy. Es inimaginable pensar en el día siguiente, en cómo seguir adelante. No le exijas una fuerza que de momento no tiene. 
  • Es mejor así, dejó de sufrir : Jamás digáis cosa semejante a una persona que llora la ausencia de su mascota. Quien ama a los animales es capaz de dar todo, hasta lo que no tiene, por salvar la vida del animal al que le profesa un gran amor. Desgraciadamente cuando todo falla sólo queda el amor y muchas veces no es suficiente contra enfermedades o cuadros médicos graves. Que la muerte haya ganado sobre toda su fuerza y su amor, deja una sensación de impotencia y vacío enorme, una sensación de conciencia sobre nuestra propia vulnerabilidad y de lo expuestos que estamos a la muerte. Estas situaciones generan mucha ansiedad e inseguridad. 
  • Es ley de vida: no deja de ser cierto es, pero es inoportuna porque aunque todos sabemos que tarde o temprano nos llegará la hora, no hay nada que nos prepare de manera óptima para la muerte de un ser querido.  
  • El tiempo cura todas las heridas: igual que lo anterior. La frase es una verdad como un templo, pero la persona en duelo sólo siente el dolor de este instante y es incapaz de pensar a largo plazo. 
  • Es voluntad de Dios:  Esta frase genera muchísima confusión. Muchas personas sufren una crisis de fe tras una pérdida importante en sus vidas, porque en la fase de ira se enfadan y culpan a Dios por haberse llevado o haberles arrebatado a ese ser tan especial para ellos. 
  • Era sólo un perro/gato: las personas desarrollan distintas intensidades en los vínculos afectivos con sus mascotas. Conviven con ellas, las alimentan, las cuidan y son seres dependientes, por lo tanto llenan una gran parte en la vida de sus dueños. Para ellos no son sólo animales. 
  • Cómprate otro: aunque con el tiempo seguramente esa persona vuelva a abrir su corazón a otro amigo peludo, de momento no conviene sugerirlo. Cada ser es único y diferente. Una nueva mascota no podrá nunca reemplazar a la que hemos perdido. La persona necesitará asumir la pérdida y eso le llevará un tiempo.

NO LE REPRIMAS: No le digas que no llore porque es justo lo que la otra persona necesita, sobretodo al principio. El llanto es la expresión externa del dolor. No te empeñes en tranquilizarlo ni animarlo. No tomes la responsabilidad de levantarle el ánimo porque además de que no lo conseguirás, terminarás por sentirte frustrado tú. Deja que los sentimientos sigan su curso. Nunca cortes o interrumpas sus muestras de dolor.


El pesar oculto, como un horno encerrado, 
quema el corazón hasta reducirlo a cenizas. 

W. Shakespeare

NO JUZGUES: Es posible que en tu imaginario no comprendas que una persona sufra tanto por un animal. Pero la realidad es aunque tú no lo comprendas no significa que el dolor de la otra persona no sea legítimo. Aunque creas que lo disimulas bien, intenta ponerte en la situación de una persona que ha sufrido un gran golpe y se siente especialmente vulnerable.
Ni hablar de mencionar que ha humanizado a su mascota, ni que se ha encariñado demasiado con ella.


NO OFREZCAS LO QUE NO ESTÁS DISPUESTO A DAR: Muchos de los que han pasado por un duelo, se quejan de que muchos amigos que prometieron compañía y apoyo de todo tipo, al poco tiempo han desaparecido. Nadie te obliga a ofrecer ayuda, pero si la ofreces tiene que ser de corazón y estar dispuesto a llevarla a cabo. No ofrezcas lo que no quieres hacer porque es lo que "se dice en estos casos".

QUÉ SÍ HACER

INFÓRMARTE: Para poder ayudar a un ser querido que atraviesa un duelo, es importante que comprendas en qué consiste este proceso. La muerte de un ser querido puede tener profundos efectos y cambiar la vida de una persona. Lee, investiga, pregunta, busca. Cuanto mejor sea tu comprensión del dolor y del proceso, mejores herramientas tendrás para ayudar a tu amigo.

AYÚDALE A ENTENDER: El camino del duelo está lleno de situaciones que a veces no logramos comprender bien y de las que no somos conscientes. Si bien el duelo no es una enfermedad, sí es un proceso de adaptación que implica desestabilización, inseguridad y estrés que demanda un gran trabajo y esfuerzo a quien lo transita. Conocer estos procesos será de utilidad para ayudar a tu amigo a entender por lo que está pasando.

Estos son algunas de las sensaciones corporales que Jorge Bucay cita como comunes a los que atraviesan un duelo. Es el llamado "dolor del cuerpo".

- Punzadas en el pecho
- Opresión en la garganta
- Sensación de falta de aire
- Nudo en el estómago
- Tastornos del sueño (insomnio, pesadillas, etc)
- Incapacidad para concentrarse
- Pérdida de apetito
- Irritabilidad
- Cansancio, fatiga, pérdida de fuerza, de ganas
- Dolor de cabeza, espalda, nuca
- Hipersensibilidad al ruido
- Pseoudoalucionaciones auditivas o visuales.

Para tratar algunos de los síntomas hay medicamentos, algunos de venta libre, pero ninguno cura un duelo. La medicación es un atenuante, un parche, pero el dolor seguirá allí. No se debe huir ni esconderse del dolor. No hay que temer al dolor. Es parte de la vida, como amar, reír o llorar. Llorar es como una válvula que nos libera de la enorme tensión interna que nos produce el duelo. 

NO TEMAS A SACAR EL TEMA: más que hablar de la mar y los peces para "distraer", es necesario abrir las puertas a la comunicación, y sobre todo a escuchar.  No temas pronunciar el nombre de la mascota fallecida o de recordar anécdotas suyas.

En un post anterior (LAS HERIDAS DEL ALMA) hablábamos de la similitud de las heridas cortantes con las heridas emocionales que nos produce la pérdida de un ser querido de 4 patas. A veces es necesario limpiar la herida, hacer curas y cambiar los vendajes y eso también duele. En este caso , los acomñpañntes actúan como "médicos" y aunque pueda parecer una tarea difícil e ingrata es terriblemente importante.


Al principio, hablar de lo sucedido será terriblemente doloroso pero permitirás que la persona que transita el duelo exprese libremente su dolor y le ayudarás a asimilar y aceptar la ausencia física de un ser muy querido. El simple hecho de preguntar "¿Cómo fue lo que pasó?", le permitirá conectar con sus emociones y sacarlas afuera.

UN HOMBRO: "ofrecer un hombro para llorar" es una frase echa, no significa que lo tengamos que hacer todas las veces que nuestro amigo llora. El verdadero significado de esta frase es el contacto físico. Ofrecer un abrazo, apoyar la mano en la espalda, tomar de la mano, ofrecer un pañuelo, es un símbolo de calidez de alguien que se preocupa y está ahí en el momento más sombrío.

LOS SILENCIOS: muchas veces nos preocupamos mucho porque no sabemos qué decir, cuando lo más efectivo puede ser algo tan simple como guardar silencio. Así como habrá días en que las lágrimas caigan a mares, otros días reinará el silencio. Y aunque pueda parecerte incómodo y sientas la tentación de romper el hielo hablando de la mar y los peces.... No necesitas decir nada.
Si está en la acera viendo la gente pasar o si está en el salón mirando la tele tan sólo siéntate a su lado y acompáñale.
Aún así, también te damos algunos ejemplos de frases que sí son adecuadas y transmiten más cercanía:


– “No sé ni qué decirte”.
– “No sé cómo ayudarte, aunque me gustaría poder hacerlo”.
– “Me gustaría poder calmar tu dolor de algún modo”.
– “No puedo llegar a entender lo que estás sintiendo pero puedo quedarme cerca de ti, por si en algún momento necesitas hablar”.

UNA OREJA: El doliente solo busca alguien en quien apoyarse y que le escuche. Halzle saber que está bien llorar y utiliza el oído para captar el estado de la persona que sufre. Algunos días necesitará hablar y desahogarse de todo lo que lleva dentro. Permítele hablar de cómo ha fallecido su mascota, seguramente la repita una y otra vez como manera inconsciente de procesar y aceptar su muerte. Algunas veces serán preocupaciones, sentimientos de culpa, rabia, impotencia, otras veces serán recuerdos y anécdotas de tiempos felices con su mascota. Préstale una oreja receptiva, escucha con atención porque esa persona te está abriendo su corazón roto. Se paciente y comprensivo.

Las primeras horas

Si la muerte es previsible, como consecuencia de la edad o enfermedades crónicas, es posible que el dueño de la mascota haya pensado con anterioridad qué es lo que quiere hacer respecto de los rituales funerarios. Si la muerte de nuestro compañero ha sido accidental y repentina, seguramente plantearse qué hacer puede resultar abrumador.

Gestiones para el entierro.
Gestiones para el velatorio o despedida.
Gestiones para la cremación y devolución de los restos.
Gestiones de avisos a familiares y amigos: 
Pago de facturas y solicitud de aplazamientos.

Tal vez puedas hacer algunas llamadas para preguntar precios, horarios, procedimientos y facilitar un poco la selección del cementerio o crematorio. Al ser un tema tan delicado, el trato que dan a la persona en duelo es muy importante. Pide referencias o mira las opiniones o críticas de los client

En cualquier caso, un buen consejo sería recomendarle que se tome unos días libres del trabajo o los estudios. A veces una llamada a la oficina para informar de lo sucedido es suficiente. Si eres compañero de trabajo, tal vez puedas facilitar esta labor hablando con su superior.  

¿Y después qué? 

Pasadas los primeros días o la primera semana, los allegados de quien vive un duelo vuelven a sus rutinas: trabajo, estudios, actividades cotidianas, etc. y la falta de tiempo puede hacer que el asunto caiga en el olvido. El que llora una muerte pasará meses antes de que logre superar la ausencia de su fiel compañero y en ese trance puede verse muy solo, espiritual y sentimentalmente hablando. ¿Habéis oído eso de "estar solo en medio de una multitud"?

Hay algo muy significativo que se dice cuando se transmiten condolencias y es:


"Te acompaño en el sentimiento"

Creo que es algo que se dice muy fácil y porque es lo que se dice en "estos casos". Pero lo cierto es que requiere una voluntad y un esfuerzo. ¿Qué significa en realidad?¿Cómo se hace eso de acompañar en el sentimiento?. Así lo explica el psicólogo Miguel Espeche:
Acompañar en el sentimiento no significa sentir lo mismo, sino sentir junto a. De hecho hay quienes creen que no es posible acompañar a alguien que haya sufrido una pérdida de un ser querido, porque no la ha sufrido él en carne propia. Error: sí es posible hacerlo, ya que si bien conocer desde adentro lo que significa cierta experiencia puede ser de ayuda, el estar emocionalmente cerca, alcanzar un pañuelo para las lágrimas, estar disponible aunque no se conozca la naturaleza del sentir ajeno, genera algo humano que ayuda a atravesar el momento sin quedarse en el camino.
Cuando tenemos miedo al sentir es más difícil acompañar. Los varones, por ejemplo, que somos más dados al analfabetismo emocional, nos sentimos mejor ayudando desde lo práctico. Esa es nuestra manera de querer y acompañar ante una situación dura vivida por otro. Cuando no hay más por hacer aparece el miedo al sentir ajeno y... al propio.
No llores, que me vas a hacer llorar a mí, dicen muchos, como si llorar fuera malo. Otras veces se enjuicia el sentir o se pretende soslayarlo con racionalizaciones. Por ejemplo: "No llores la muerte de tu ser querido, que seguro que está feliz en el cielo". Son todas maneras de pretender diluir el sentir en vez de honrarlo y, así, acompañarlo de la mejor manera.
G. K. Chesterton decía: "El modo de atenuar la pena es magnificándola. La manera de afrontar una crisis penosa es insistiendo mucho en que se trata de una crisis; hay que permitir a la gente que se siente triste que por lo menos se sienta importante".

Acompañar en el sentimiento es, justamente, una manera de darle lugar e importancia al genuino sentir del otro, para ayudar a que ese sentir cumpla su cometido y siga su camino, sin atascarse.

PRESENCIA FÍSICA: Aquí lo principal es ser nosotros mismos. Dentro de nuestras posibilidades estaría bien visitarle con tanta frecuencia como sea posible. 1, 2 o 3 veces por semana, aunque sea una visita de 20 minutos. El ser humano es un ser social y necesita vivir en constante contacto físico con otros. Un abrazo, una caricia, el sonido de la voz, etc.

UNA LLAMADA: puede parecer obvio porque es muy fácil de hacer pero tiene grandes efectos en el que pena. No temas molestar. Una llamada corta y sincera es suficiente. Si no te contesta, deja un mensaje o envíale un texto: "Llamé para ver cómo estás. No te preocupes si no puedes devolver la llamada. Simplemente quiero que sepas que me acuerdo y pienso en ti". 

UN CAFÉ: una taza de té o café caliente siempre reconforta. Puedes invitarle fuera o traerle uno a casa con algún croissant. Muchas veces se hace duro despertar y enfrentarte de nuevo a la realidad de la ausencia de un amigo fiel y se hace difícil salir de la cama. Si es tu compañero/a de trabajo quien sufre, puedes traerle el café una mañana con una pequeña nota. Una pequeña charla en el coffee-corner de la oficina es suficiente. A veces una jornada de trabajo se puede hacer interminable y tener con quien desahogarse puede hacerlo más llevadero.  

UN PASEO CORTO: ir a dar una caminata corta a un ritmo tranquilo y respirar un poco de aire fresco puede tener efectos muy positivos. La naturaleza en sí se puede convertir en un refugio en tiempos difíciles y es que está demostrado científicamente que la conexión con la naturaleza produce bienestar (Estudio liderado por Jia Wei Zhang de la Universidad de Berkeley, California). Estar en la naturaleza ayuda a despejar la cabeza de uno de exigencias de la vida y pensamientos perturbadores. Esa claridad de pensamiento puede conducir a la búsqueda de respuestas a preguntas existenciales. 
Mira profundamente, profundamente en la naturaleza, 
 y luego, lo entenderás todo mejor.
Albert Einstein


A mi particularmente me gusta muchísimo admirar las puestas de sol, algo que se puede hacer desde muchos sitios, ya sea en una cafetería con buenas vistas en la ciudad o en un bonito paraje en las afueras. La naturaleza es sabia y en ocasiones nos ofrece lecciones silenciosas. Sólo hace falta observar la conexión entre el final de un día y el final de una vida. La transición de un estado a otro. 



UN EMAIL: Si tienes fotos de su mascota, o si tienes algún recuerdo en particular, alguna anécdota divertida, envíasela por email para que la pueda guardar. La gente cuando muere deja infinidad de "cosas", entre ellas coches, casas llenas de pertenencias, ordenadores, álbums de fotos, colecciones de discos, toneladas de ropa, etc. Tras la muerte de una mascota apenas si queda una cama o cojín donde dormía, algunos juguetes babeados, la correa y el cuenco de la comida. Recibir fotos de las que quizás no se sabía de su existencia o alguna anécdota puede ser un detalle muy valioso.

ECHAR UNA MANO: Quien atraviesa un proceso de duelo destina gran parte de su tiempo a reflexionar sobre su pérdida, su relación con la mascota fallecida, y la muerte, consumiendo una porción mayoritaria de su energía. No tienen motivación suficiente para hacer las tareas más cotidianas y pronto se encontrarán con que la casa se les echa encima. Para los dolientes muchas veces resulta difícil pedir ayuda ya que pueden sentirse culpables por estar recibiendo tanta atención de los demás. Así que aquí es importante que tú tomes la iniciativa y te muestres abierto a ayudarlo en las tareas domésticas y hagas que la rutina diaria sea más sencilla. Siempre puedes echarle una mano con  la limpieza, llevar los niños al colegio, hacer la compra, preparar la comida, o pasear sus otras mascotas. 

APROVECHA TUS TALENTOS: Si se te da bien escribir, escribe un poema. Si tocas algún instrumento, haz una canción cortita. Si eres pintor, haz un cuadro de la mascota que ya no está. Si se te da bien cocinar, haz tuppers (los que están en duelo pierden las ganas y las fuerzas por hacer las tareas más cotidianas y descuidan su alimentación. Unos tupper serán muy apreciados!). 

RECORDAR EL ANIVERSARIO: añade el aniversario en tu calendario. A veces la persona en duelo parece ser la única que se acuerda. Suele ser un día triste y solitario. Seguramente se alegrará de recibir una llamada o una invitación a un café.

PACIENCIA: A veces parece que todo lo que hacemos no tiene frutos, que el que llora no sale del mar de lágrimas. El duelo es un proceso y todo proceso lleva su tiempo. Te recomiendo que no le preguntes cada 3 días: ¿ya estás mejor?¿estás bien ya?. Lo irás viendo con el paso del tiempo. Habrá días mejores y días peores. Habrá momentos de risas pero volverán oleadas de dolor en torno a fechas como aniversarios, navidades, etc. Habrá días de nostalgia, algo más silenciosos.

Algo Especial

Depende de tu relación y el nivel de confianza con la persona que atraviesa un duelo tal vez quieras hacer algo especial para demostrarle cuánto te preocupas y que a pesar de lo difícil que es superar una pérdida, la muerte no es el final de una relación. 

UN AÑO DE TARJETAS: puedes comprar 12 sobres iguales y algunas tarjetas o simplemente escribir unas líneas en un papel. No hace falta que el escrito sea largo. Es hacer saber a la otra persona que sabes que está en duelo y te acuerdas de ella.

Puedes enviarlas siempre el mismo día o - como prefiero - en días aleatorios del mes. En algún momento dejarás de enviarle tarjetas y si no están programadas en un día concreto, no dejarán una sensación de vacío cuando ya no las reciba. 

COMFORT BOX: Es costumbre de algunas familias enviar flores con una nota. Sin embargo las flores ocupan espacio, se marchitan y se mueren y acentúan más el sentimiento de pérdida. Por otro lado, es un gran bálsamo recibir de un ser querido justo lo que necesitas. Para estas ocasiones os puedo recomendar esta lista. Podéis poner todo o hacer una selección de lo que creáis conveniente. 

- una cajita de té (valeriana, manzanilla o camomila, pasiflora, azahar)
- una bolsita de bombones
- un paquete de cleenex
- una manta suave
- un pijama cómo o medias suaves y calentitas (depende el nivel de confianza)
- marco para fotos* deja que la persona en duelo elija la foto luego.
- una vela blanca
- un poema o frase sobre el recuerdo. 
- un libro de autoayuda sobre el duelo (más adeltante colgaré un post con bibliografía recomendada)




REGISTRA UNA ESTRELLA: en el post PERROS EN LAS ESTRELLAS hablamos de que hay muchas estrellas relacionadas con perros y muchas historias de la mitología asociadas a ellas. Sin duda es un bonito detalle registrar una estrella con el nombre del fiel compañero de nuestro amigo o familiar para que sienta que en el cielo siempre podrá observar una estrella muy especial brillando. 
Os podemos recomendar esta página.  ONLINE STAR REGISTER. Tarda un poco en llegar el certificado pero tiene una presentación muy bonita y delicada.

UN RECUERDO: había pasado un mes más o menos desde que perdimos a Napoleón y una gran amiga me hizo un precioso regalo, lleno de significado para mi. Un colgante con una huella de perro con dos alitas y el nombre de Napo. En el mercado podéis encontrar infinidad de posibilidades. 




Espero que os haya parecido interesante y os haya alentado a seguir adelante en esto de acompañar a alguien en duelo. 

Si eres tú quien pasa por un duelo a veces, resulta difícil pedir ayuda. Si quieres puedes recomendar este artículo a tus amigos que no sepan qué hacer.